Madrid   14-12-2018   
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El Mayor Secreto de la Eficiencia

¿Alguna vez sientes que trabajas demasiado? ¿Se debe esto a que tienes demasiado que hacer? ¿A que tu jefe es demasiado exigente? ¿A que tus metas laborales son demasiado ambiciosas? Tal vez no.

¿Por qué algunas personas producen el doble que otras? Por ejemplo: Luisa no sólo se ocupa de tres hijos, sino que trabaja 30 horas semanales y dirige un pequeño negocio desde su oficina en casa. La casa de Luisa siempre está limpia y ella prepara comidas deliciosas y saludables para su familia.

Julia, por el contrario, tiene una hija, no genera ingresos, no es capaz de llevar al día sus tareas domésticas y prefiere pizza o comida china a domicilio para la cena.

Tanto Luisa como Julia son buenas madres, pero ¿por qué son tan diferentes? ¿Te pareces más a Luisa o a Julia?

Si quieres ser eficiente y hacer más en menos tiempo, sencillamente deshazte de dos malos hábitos y desarrolla un buen hábito.

Dos Malos Hábitos

1. El primer mal hábito es mirar una tarea que deberías hacer —una carta, un programa, una comunicación entre oficinas, asignación de tareas, solicitud, lo que sea— y apartarla para hacerla más tarde.

En lugar de actuar, la lees, la absorbes, piensas en hacerla, consideras los problemas implicados, suspiras, y la dejas para hacerla más tarde. No se ha logrado nada. Una pérdida total de tiempo.

2. El segundo mal hábito es coger una tarea, decidir que no quieres hacerla y remitírsela a alguna otra persona, aun cuando hacerla sea tu trabajo. Al final, la otra persona te la devuelve. Una pérdida total de tu tiempo Y del tiempo de la otra persona.

Un Buen Hábito

“Hazlo Ahora”.

“Una de las mejores maneras de reducir tu trabajo a la mitad es no hacerlo dos veces”.

“Si haces cada tarea que se te presenta CUANDO se te presenta y no después de un rato, si tomas siempre la iniciativa y actúas, no lo remites, nunca recibes ningún tráfico de vuelta…”.

“En pocas palabras, la manera de deshacerse del tráfico es hacerlo, no remitirlo; cualquier cosa que se remita la tienes que leer de nuevo, absorber de nuevo, y manejar de nuevo; así que nunca remitas el tráfico: simplemente hazlo de modo que esté hecho”.

“Así que si de verdad eres un amante del sosiego, la clase de persona que bosteza cómodamente y hace agujeros en los tacones de tenerlos sobre los escritorios, si tu verdadera ambición es un largo período de pereza primaveral, entonces harás lo que sugiero y manejarás todo lo que te llegue cuando te llegue y no más tarde, y nunca remitirás lo que tú puedas hacer de inmediato”.

“Hazlo cuando lo veas, y hazlo tú mismo”. L. Ronald Hubbard

Por ejemplo: el gobierno te envía un formulario fiscal pidiéndote cierta información financiera. Tardas cinco minutos en comprender lo que hace falta y darte cuenta de que es muy sencillo. Te das cuenta de que no vence hasta dentro de dos meses, pero en vez de echarlo dentro de tu escritorio para hacerlo más tarde, te tomas otros cinco minutos para buscar los datos financieros, rellenar el formulario y echarlo al correo. Si esperas para hacerlo más adelante, tendrás que dedicar otros cinco minutos a comprenderlo de nuevo. Quizás eches un vistazo al formulario cada semana hasta que la fecha límite esté cerca antes de que realmente hagas el trabajo. Podrías incluso olvidarte de rellenar el formulario y luego perder aún más tiempo en comprender por qué el gobierno te está cobrando un recargo de 250 dólares por demora.

Otro ejemplo: te das cuenta de que un neumático de tu coche está un poco bajo y lo llenas ahora mismo. Si esperas, se te pinchará el neumático mientras vas en coche al trabajo. No sólo llegas dos horas tarde a trabajar; tienes que comprar un neumático nuevo.

¿Tu comida estalla en el microondas? Lo limpias ahora. ¿Tu jefe te pide un informe? Lo escribes y lo entregas ahora. ¿Tu grupo necesita una decisión tuya? La tomas ahora. Por supuesto, necesitas fijar prioridades para proyectos a largo plazo; pero siempre que sea posible, haces las tareas nuevas de inmediato.

Cuando saltas y haces las cosas a la primera oportunidad, mantienes un mejor control de tu trabajo y tu vida mientras ganas horas de tiempo adicional para usarlas como te plazca.

Desarrolla el Hábito de Hacerlo Ahora.

La mejor manera de coger el hábito de hacerlo ahora es, por supuesto, ¡AHORA MISMO!

1. Coge un montón un montón de papeles, una tarea o cualquier clase de desorden que necesites manejar.

2. Coge la primera cosa.

3. Ocúpate de ella, manéjala, hazla ahora.

Si esa cosa no tiene utilidad actual, archívala o tírala.

Si necesitas actuar, hazlo ahora mismo. Persiste hasta que el trabajo esté HECHO por completo.

Si te desagrada el trabajo que conlleva, es incluso más importante que lo hagas ahora mismo.

“… toma la iniciativa y actúa…”

4. Si te resistes a este enfoque, recuerda la recompensa. Si haces tu trabajo en la mitad de tiempo, ¿cómo pasarás la OTRA mitad de tu tiempo? ¿Ganando más dinero? ¿Comenzando nuevos proyectos? ¿Divirtiéndote más? La elección es tuya.

Inténtalo.

¡Ahora!

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