Madrid   14-12-2018   
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Historia de Pesca


A los japoneses les encanta el pescado fresco. Sin embargo, las aguas cercanas a Japón llevan décadas sin albergar mucho pescado. Así que para alimentar al pueblo japonés, los barcos pesqueros se hicieron más grandes y fueron más lejos que nunca.

Cuanto más lejos iban los pescadores, más se tardaba en traer el pescado. Si el viaje de vuelta duraba más de unos pocos días, el pescado no estaba fresco. A los japoneses no les gustaba el sabor.

Para resolver este problema, las empresas pesqueras instalaron congeladores en sus barcos. Atrapaban el pescado y lo congelaban en el mar. Los congeladores permitían que los barcos fueran más lejos y permanecieran más tiempo.

Sin embargo, los japoneses podían apreciar la diferencia de sabor entre el pescado fresco y el congelado y no les gustaba el pescado congelado. El pescado congelado produjo una bajada en el precio.

Así que las empresas pesqueras instalaron depósitos de pescado. Atrapaban el pescado y lo almacenaban en los depósitos, aleta con aleta. Después de revolverse un poco, los peces dejaban de moverse. Estaban cansados y torpes, pero vivos.

Desafortunadamente, los japoneses aún podían apreciar la diferencia en el sabor. Como el pescado no se movía durante días, perdía su sabor de pescado fresco. Los japoneses preferían el sabor vivo del pescado fresco, no del pescado inactivo.

¿Cómo resolvieron entonces las empresas pesqueras japonesas este problema?

¿Cómo llevan pescado con sabor a fresco hasta Japón? Si tú asesoraras a la industria pesquera, ¿qué recomendarías?

Demasiado Dinero

Tan pronto como alcances tus metas, tales como encontrar una pareja maravillosa, poner en marcha una empresa de éxito, liquidar tus deudas, o lo que sea, podrías perder tu pasión. No necesitas trabajar tanto, así que te relajas.

Experimentas el mismo problema que los ganadores de la lotería que derrochan su dinero, los ricos herederos que nunca maduran y los constructores aburridos que se vuelven adictos a las drogas con receta.

Al igual que el problema de los japoneses con el pescado, la mejor solución es sencilla. La observó L. Ronald Hubbard a principios de los años 50 del siglo XX.

“El hombre prospera, por extraño que parezca, sólo en presencia de un entorno retador”. L. Ronald Hubbard

Los Beneficios de un Reto

Cuanto más inteligente, persistente y competente eres, más disfrutas de un buen problema.

Si tus retos son del tamaño correcto, y si estás venciendo esos retos con regularidad, estás feliz.

Piensas en tus retos y te cargas de energía. Te emociona probar nuevas soluciones. Te diviertes.

¡Estás vivo!

Cómo se Mantiene Fresco el Pescado Japonés

Para mantener el sabor fresco del pescado, las empresas pesqueras japonesas siguen metiendo a los peces en los depósitos. Pero ahora le añaden un pequeño tiburón a cada depósito. El tiburón se come unos pocos peces, pero la mayor parte del pescado llega en un estado muy vivo.

Los peces tienen un reto.

Recomendaciones

En lugar de evitar los retos, lánzate a ellos. Dales una buena paliza. Disfruta del juego.

Si tus retos son demasiado grandes o demasiado numerosos, no te rindas. Fracasar te hace sentirte cansado. En lugar de eso, reorganízate. Encuentra más determinación, más conocimiento, más ayuda.

Si has alcanzado tus metas, establece algunas metas más grandes. Una vez que satisfagas tus necesidades personales o familiares, pasa a metas para tu grupo, la sociedad, incluso la humanidad.

No crees éxito y te quedes en él. Tienes recursos, destrezas y capacidades para marcar la diferencia.

¡Mete un tiburón en tu depósito y ve lo lejos que puedes llegar realmente!


Le recomendamos que lea el libro Dianética: El Poder del Pensamiento sobre el Cuerpo o puede consultar más Consejos para el Éxito.
 


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